Tu voz me excita, atraviesa mis poros, erizando mi piel y llegas hasta lo más profundo de mi ser. Allí te cuelas y permaneces quieto, caliente en mi calor corporal, deseoso, excitado, queriendome ver agusto de placer, excitada primero y luego dormida en tu pecho. Te deseo.
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VENTE A MI ÉPOCA, ALLI BAILAREMOS, DISFRUTAREMOS Y NO SENTIREMOS LOS DAÑOS DE LA SOLEDAD.

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